Discurso de José Vasconcelos el 14 de mayo de 1921

Jose Vasconcelos

A continuación, compartimos un fragmento del discurso pronunciado por José Vasconcelos, el 14 de mayo de 1921, con motivo del festejo del día del maestro, donde alude a la misión del docente.

“Gobernémonos hasta donde es posible nosotros mismos, pero no haya entre nosotros quien reclame fuero, pues ni somos ni debemos ser casta aparte, sino unidades sociales ligadas íntimamente a la vida del conjunto, y obligadas más que ninguna otra a entender y adivinar las exigencias sociales, las corrientes de renovación, los anhelos de progreso. Soñar y realizar el sueño, eso es lo que debe hacer el maestro, si no quiere perder su influencia, si no quiere quedarse atrás, si no quiere que le ocurra lo que ya tan a menudo ocurre al profesor oficial: que por no estar alerta, por no comprender su verdadera misión, se ve suplantado por la escuela privada de carácter popular, por la escuela obrera, donde enseñan hombres que han aquilatado su doctrina con el contacto inmediato de los problemas de la vida

Estoy hablando de maestros, y no hago, no quiero hacer distinciones entre profesores de primeras letras y profesores normalistas y profesores universitarios, en esta época de revisión de valores, en la que es peligroso estar recordando categorías. La Universidad, ya hace tiempo que hizo su examen de conciencia; se sintió un poco inútil, y ha salido por esos campos y por esas calles un poco dudosa de si va a enseñar o de si va a aprender, resuelta, a pesar de todo, a prodigar con ambas manos la poca semilla que hay en sus arcas, deseosa, por lo menos, de mostrarse servicial, si acaso no puede portarse sabia. Y los profesores normalistas, la otra categoría que ha solido aislarse para mirar desde lo alto al maestro elemental, parece convencida también de que no bastan sus propósitos, de que son dudosas todas sus teorías pedagógicas, y de que toda sabia disertación palidece ante el esfuerzo del profesor elemental, del profesor honorario, del profesor de aldea, que junta a unos cuanto pobres, y sin más estímulo que el interior afán de transmitir la luz propia a la conciencia oscura, predica y enseña sin reservarse nada, por corto que sea su saber.

Iguales somos todos los maestros. Entre nosotros no hay categorías, sino diferencias, y cada aspecto concurre a su propósito, y todo se suma en armonía sublime.

Mas, sigo hablando de maestros, y os veo a vosotros, y lo que es todavía peor, me veo a mí mismo, y una irresistible y cruda sinceridad me obliga a dibujar una amarga sonrisa y a preguntarme: ¿Maestros de qué? ¿Qué es lo que sabemos nosotros para ser maestros? Uno que otro procedimiento útil, una que otra receta para que la vida del hombre no se confunda con la vida del bruto, pero de las grandes cuestiones fundamentales no sabemos nada; y así como dijo Tolstoi, que el hombre no puede constituirse en juez del hombre no puede ser el maestro del hombre. Sin embargo, es preciso que cada generación transmita su experiencia a la que siga, y que cada hombre ofrezca su ejemplo a los demás; de aquí que afirmamos que es legítimamente maestro el que trata de aprender y se empeña en mejorarse a sí mismo. Maestros son quienes se apresuran a dar sin reserva el buen consejo, el secreto recóndito, cuya conquista acaso ha costado dolor y esfuerzo. Uno que ya pasó por distintas pruebas y no ha perdido la esperanza de escalar los cielos, eso es un maestro. Si somos justos, si somos intransigentes con la maldad y enemigos jurados de la mentira; si a semejanza del Brand de Ibsen, borramos de nuestra conducta la palabra transacción, si no transigimos ni con la verdad a medias ni con la justicia incompleta, no con la fama usurpada, entonces seremos verdaderos y ejemplares maestros.

Así los necesita la patria y así tiene que darlos la revolución. Esta revolución, que produjo soldados más capaces y más enérgicos que los antiguos soldados que eran sostén del dictador, tiene que llegar a dar maestros mucho más sinceros, mucho más altos que los antiguos maestros que fueron halago y complacencia del déspota. La revolución es hija vuestra. El maestro de escuela, especialmente, se portó mejor que el maestro universitario, porque supo aliarse prontamente con los intereses de la justicia. De la clase vejada de los maestros primarios, salieron soldados y generales de la revolución y diputados y gobernadores y ministros del gobierno nuevo. Y si el campesino puso el vigor de sus brazos al servicio del progreso social, el maestro, en muchos casos, inspiró conciencia y orientó energías.

Nada tiene, pues, de raro, que hoy que la revolución de verdad ha triunfado, hoy que la justicia y el bien comienzan a abrirse paso, la nación vuelva los ojos a los maestros para pedirles que consoliden la obra a tan dura costa realizada, para pedirles que aseguren su provenir lisonjero.

Se necesita ser sordo de alma para no escuchar los clamores que se levantan del seno del pueblo, como si hubiese sonado, después del largo tormento, la hora de su destino. No es el sentir de un solo pueblo, sino el rumor del progreso de una raza entera lo que hoy conmueve las entrañas de nuestra patria. Igual efervescencia renovadora sacuda a toda la familia de habla española en el Continente, y un mismo soplo nos levanta, porque llegó la era que a cada raza es concedida para iluminar la historia con los milagros perpetuos de la potencia humana.

Cada uno de los hijos de esta raza, que ya sintió en el corazón el llamado celeste que por fin nos convoca a la dicha, espera de vosotros, maestros, la palabra que despierte su pujanza.
Cada uno de los hijos de México reclama de vosotros un par de dones sublimes: la habilidad para el trabajo que da el sustento, y la luz para el alma que ansía la gloria.”

 

 

“Presencia y movilización en las redes sociales”

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Hoy que las redes sociales se han adueñado del espacio que otrora, medios tradicionales nos aportaban información en un solo sentido, el receptor es también el emisor y sus opiniones trascienden e inciden en la vida pública de tal manera que están siendo factores de cambio.

 Como ejemplo de este cambio encontramos, en notas de agencias de prensa internacionales, que en los últimos años Colombia ha registrado un crecimiento exponencial en cuanto a la cantidad de usuarios que se encuentran registrados en las redes sociales. Redes como Facebook y Twitter son las que gozan de mayor popularidad entre los colombianos, a tal punto que en Facebook, Colombia ocupa el lugar número 14 a nivel mundial con más de 15 millones de usuarios, mientras que Bogotá es la novena ciudad del mundo con una cifra cercana a los 6.5 millones. En el caso de Twitter, la industria estima que cerca de 6 millones de colombianos usan el popular servicio que se ha convertido en el canal predilecto por medios de comunicación, en campañas políticas, denuncias, eventos, personajes de Gobierno y presencia de la sociedad civil entre otros. En buena medida estas redes sociales han sido el factor del cambio.

La razón de este comentario la encontramos en el libro “La comunicación y la movilización social en la construcción de bienes públicos” de José Bernardo Toro A. y .Martha C. Rodríguez G. publicado en Bogotá Colombia, que nos habla del porqué allá se han realizado una serie de cambios de tal tamaño comentados en redes sociales:

“Una movilización social, dice, ocurre cuando se logra afectar la vida cotidiana de la sociedad. “Colectivizar una propuesta de cambio es una de las mayores dificultades que tienen que resolver los políticos, los administradores públicos y los líderes. Aunque exista el conocimiento, la capacidad institucional y los recursos para hacer una reforma o introducir una innovación o un cambio social, sólo es posible hacer cambios en la sociedad a través de la convocación de la voluntad de los actores implicados; es decir, de las personas que puedan convertir en acciones y decisiones cotidianas los procesos y logros que requiere una reforma, innovación, proyecto, programa u obra (y en esto juegan un importante papel las redes sociales); pero no es suficiente que una reforma, innovación, proyecto o programa, esté bien diseñado y financiado. Es necesario, además, que sea bien comunicado, que movilice voluntades y deseos”.

“El secreto (la clave) para lograr una movilización exitosa es poder identificar el conjunto de <re-editores> que pueden movilizar y comprometer a las personas que se requieren para lograr los propósitos establecidos de movilización.

La movilización participada a nivel macro, no requiere que las personas estén físicamente juntas o se conozcan. Lo que se requiere es conocer y compartir el significado y la interpretación, es decir, poder tener certeza colectiva. Si cada uno de los actores involucrados en un propósito tiene la certeza de que muchas otras personas están haciendo lo mismo que él y buscando los mismos propósitos, el proceso se ha colectivizado.

¿Cómo se estructura una Movilización?

Primero: Formular un horizonte atractivo y deseable. Formular un “imaginario”. Un “imaginario” es una representación deseable y posible del futuro que queremos construir…”, “…no es suficiente que una reforma, programa o proyecto tenga objetivos y metas técnicamente formulados; es necesario reformular esos objetivos y metas en formas, lenguaje y símbolos que despierten la pasión y el deseo, es decir, convertirlos en imaginarios”.

Segundo: Cuando se formula o se propone un horizonte de cambio atractivo (un imaginario), muchas personas están dispuestas a participar en el propósito del cambio si se les resuelve la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo participar yo, en lo que hago todos los días?, es decir, ¿qué tengo que entender (comprensiones), qué debo hacer (actuaciones), con qué puedo actuar y/o participar (instrumentos) y qué decisiones debo tomar?

Tercero: Colectivizar la acción. La colectivización significa poder tener certeza colectiva: saber que lo que yo hago y decido, en mi campo de acción y trabajo, está siendo hecho y decidido por muchos otros, por las mismas razones y sentidos. Esto es lo que le da estabilidad a la movilización y puede convertirla en un proceso de cambio.

La colectivización requiere convocatoria.

La convocación a un imaginario social es el primer paso hacia la creación de un interés colectivo; hacia la creación de certezas compartidas. (Aquí de nuevo la importancia de las redes sociales). Por ser toda movilización una convocación de voluntades, la comunicación que le es propia debe ser de la misma naturaleza. La convocatoria debe surgir de la naturaleza y forma del imaginario y de los propósitos que propone la comunicación y no solo de la presencia en otros medios que por voluntad unilateral se proyecta…”.

Para recordar a Guillermo Prieto

Guillermo Prieto

Marzo 14 de 1858.-Aprehendido el presidente Benito Juárez y los miembros de su gabinete el día anterior en Guadalajara por el amotinado coronel Landa, que alentado por la derrota que sufrieron los juaristas en Salamanca, decide apoyar al gobierno de Zuloaga, los mantiene prisioneros en el palacio de gobierno (…) en ese momento era el capitán del 5º Batallón y estaba a cargo de la custodia del presidente preso, se sintió traicionado por el ataque liberal y sin órdenes hizo tomar las armas a los soldados de la guardia bajo su mando, los formó frente a Juárez, que de pie apoyaba la mano en el picaporte de la puerta que conducía a otra pieza y dio la voz ¡al hombro! ¡presenten! ¡preparen! ¡apunten!, en aquel momento se presentó Guillermo Prieto que ante las bocas de los fusiles y cubriendo con su cuerpo al del Presidente, dirigió a los soldados unas sentidas palabras que se impusieron a la orden de ¡fuego!: “¡Alto, los valientes no asesinan!… sois unos valientes, los valientes no asesinan, sois mexicanos, éste es el representante de la ley y de la patria”. Entonces, los soldados sin aguardar otra orden, ante la impactante oratoria de Prieto, paulatinamente echaron sus armas al hombro y se quedaron impasibles.

“Guillermo Prieto, nació en la capital de México el 10 de febrero de 1818 y murió el 2 de marzo de 1897 en la misma ciudad que tanto amó y la cual le inspiró sus más destacadas obras…”.

“…Prieto fue espectador y actor al mismo tiempo de la agitada época mexicana que incluye guerras civiles, invasiones extranjeras la norteamericana y la francesa- la Revolución de Reforma y de parte del paréntesis de paz, preludio de la Revolución mayor, la de 1910 que significó el gobierno de Porfirio Díaz”.

De la Introducción de Yolanda Villenava, para el tomo número 18 de la Biblioteca Enciclopédica Popular ediciones SEP, 1944 bajo el titulo de Guillermo Prieto, (Fidel) Memorias de mis Tiempos (de 1840 a 1853):

“… En toda esta epopeya, Prieto tomó parte esencialísima con trabajos y sacrificios, y utilizó sus cualidades como orador y como poeta. Más de una vez la elocuencia de su palabra llevó voluntarios á.los cuarteles, al par que arrancaba de las garras de sus asesinos al Benemérito de América, con su palabra, ó corría de uno á otro extremo de la República, llenando oficiales é importantísimas comisiones. En medio de tantas fatigas y peligros, su pluma no descansaba un momento y se consagraba á la propagación de sus ideas. La poesía, sus versos, ora satíricos, ora festivos y ligeros, eran el constante medio de su propaganda popular, aparte de artículos serios y discursos con los cuales conquistaba prosélitos; y como un verdadero apóstol, predicaba la buena nueva de la libertad y del progreso”.

“No era, pues, la guerra a la creencia religiosa la que animaba a los constituyentes y Reformistas, sino el horror a los abusos, la convicción de que era imposible que una sociedad marchara con un poder sobre el poder, y poder que a la par que enervaba las inteligencias con la superstición, aniquilaba a la sociedad con su influencia bastarda inspirada por la codicia y por los vicios. (…) Las costumbres, las ideas, todo era preciso cambiar y todo lo cambiaron, el trabajo forzado, las faenas, los tribunales especiales, la censura previa, los malos tratamientos, crímenes de lesa dignidad humana, en una palabra, la esclavitud, la explotación inicua del hombre por el hombre, con distintos nombres y disfraces, el encomendero hecho hacendado, la idolatría en cambio de ídolos, ese era nuestro ser, y no estaba sostenido por el clero y por ejército; por algo más, por los ricos, ó como irónicamente se le llama, la aristocracia, compuesta de los niños mimados del privilegio, de la encomienda y de todo género de fraudes, desde el robo de jornal del peón hasta el contrabando, la casa de empeño y la falsificación de pesas y medidas en la tienda.

La separación de la Iglesia y el Estado, la desamortización, la secularización, la abolición de las mazmorras que se titulaban conventos, el Registro civil, la restitución al Estado de lo que al Estado corresponde; todas esas, son conquistas que no se perderán jamás y a cuya sombra México se desarrollará y será grande; y aun otras como el sufragio libre, la libertad de imprenta y otras que, por situaciones especiales hemos visto enturbiarse, no se perderán; las nubecillas se disiparán y lucirá grandioso el progreso, y no morirán nunca. Los principales enemigos fueron vencidos, la masa de la Reforma los aplastó para siempre y ya el pensamiento libre no se dejará encadenar”.

“Esta época de la Reforma no es suficientemente conocida y admirada, todos aquellos hombres que tomaron parte en su triunfo, generación excepcional de admirable temple y energía, competían entre sí por su valor y su constancia, por su desprendimiento y abnegación; nobles y desinteresados, buscaban la realización de un ideal y lo perseguían sin descanso y a toda .costa, sin pensar siquiera un momento en sus intereses personales.

¡Qué época! ¡Qué hombres! ¡Parece que no somos sus hijos! ¡Qué distancia tan grande hay de ellos a nosotros!”, ¿Donde están hoy esos hombres?

 

Organización de la participación ciudadana municipal.

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Una publicación de Estudios Municipales de la Secretaría de Gobernación, por Yolanda Sentíes, páginas 46,47, que nos ayudará para razonar nuestro voto en las próximas elecciones municipales en Hidalgo.

“La tradición constitucional perfila al municipio como el sustento de nuestra democracia, como la base de gobierno con quien las voluntades ciudadanas tienen un primer contacto inmediato. La participación de los habitantes de un municipio en las tareas municipales es una necesidad que no es fácil de lograr, pero que ahora más que nunca se requiere implementar y robustecer, creando los órganos, los medios y los incentivos para auspiciar y darle el tono de colaboración que exige la época contemporánea. Es así como nuestra democracia debe ser una super-estructura social, puesto que el quehacer democrático no se concibe sin la participación individualizada de los ciudadanos. Todos en la mayor medida de nuestras posibilidades, debemos contribuir solidariamente en el cumplimiento de los deberes municipales, ningún esfuerzo se puede perder, todos tenemos que aportar, esencialmente, en lo relativo a nuestros propios problemas, y por convicción con nuestro credo político nacionalista de que gobernar es un acto compartido en donde se ejecuta la voluntad del pueblo, realizada con los propios recursos y la incorporación de cada ciudadano como esencia y justificación de la democracia y del quehacer político”.

“…El humanismo substancial, activo, es la esencia del municipio como base de la estructura social; la organización civil tiene su expresión primaria en el municipio como ampliación de la organización familiar, en donde los miembros de la comunidad buscan satisfacer sus necesidades comunes fundamentales, en donde al vivir la problemática, sienten la misma urgencia por resolverla, despertando su interés por encontrar alternativas que serán las bases de la planeación y de la acción. La comunidad municipal ha trascendido su carácter limitado, de simple armazón jurídica, para asumir el papel de órgano promotor de la vida y de la participación colectiva.

En el respeto a sus opiniones particulares, en su valoración participativa, se encuentra la seguridad de sentirse útil y corresponsable en las tareas municipales, del manejo claro, honesto y apropiado de sus recursos y de sus opiniones surgirá la confianza en sus autoridades como elemento impulsor del desarrollo…”.

“…Los nuevos hombres y mujeres surgidos de este proceso confiarán en su potencialidad liberadora para hacer surgir la dignidad del ser humano, a través de la organización en grupos de trabajo en torno a sus intereses, con ello evitarán que surjan y/o crezcan por negligencia u omisión problemas nacidos por actos unilaterales de autoridad (…) Esto permitirá que el gobierno de cada municipio, en comunicación permanente con sus representados, busque soluciones acordes con su realidad y con la cooperación que cada quien pueda dar, para mantener el rumbo correcto en las decisiones, y adoptar legítimos programas que propicien el desarrollo de todos los ciudadanos. De esa manera se fortalecerá el vínculo entre la población y gobierno municipal lo cual convertirá a éste en líder natural e institucional de la población.

Esta responsabilidad compartida; mejora la calidad de la vida con un espíritu de equilibrio y alienta la esperanza de que las nuevas generaciones tengan una vida más plena, llena de orgullo y satisfechos de ser todos y cada uno autores de sus problemas y actores en sus soluciones; que no admitan actitudes negativas a la colaboración y participación, porque han sido formados dentro de una sociedad que ha sentido el dinamismo del esfuerzo y la acción de hombres y mujeres que han estrechado un vínculo más fuerte que es el de la confianza y el respeto”.

El patrimonio arquitectónico artístico y cultural como bien publico.

A propósito del abandono del Reloj Monumental de la Ciudad de Pachuca, Hidalgo y las farolas y bancas “*vandalizadas” de su Parque Hidalgo.

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El Dr. en Arq. Juan Benito Artigas Hernández comenta sobre el patrimonio arquitectónico artístico y cultural.

El Dr. en Arq. Juan Benito Artigas Hernández con práctica profesional de proyecto y construcción de edificios, discípulo y colaborador de Félix Candela en Cubiertas Ala, S.A.; cursó estudios con el distinguido crítico de arte Juan de la Encina y con los arquitectos José Villagrán García, Federico Mariscal y Vladimir Kaspé, entre otros. A partir de 1970 centró su actividad en docencia e investigación de la arquitectura virreinal y moderna mexicanas y en restauración de monumentos y sitios históricos, desde la Secretaría de Patrimonio Nacional, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y en las facultades de Arquitectura y de Filosofía y Letras de la UNAM.

Es maestro en Historia del Arte y Doctor en Arquitectura. Maestro emérito de la UNAM. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Entre 1979 y 1986 dirigió el Curso Vivo de Arte de la Coordinación de Extensión Universitaria de la UNAM.

Tiene en su haber más de 20 libros publicados, entre los que se cuentan La piel de la Arquitectura, Murales de Santa María Xoxoteco; Capillas Abiertas Aisladas de México y del Convento de Metztitlán, Arquitectura del siglo XVI. Edición que le identifica con Hidalgo y su acercamiento a nuestra historia y sus monumentos Además, ha escrito diversos artículos especializados, de divulgación, programas de televisión y capítulos en libros. Ha dictado conferencias en diversas instituciones educativas del país y presentado ponencias cursos y asesorías de restauración  en México, España, Grecia, Marruecos, Honduras, Guatemala, Ecuador, Colombia y los Estados Unidos, además de visitas de estudio a otros países.

Es editor fundador de los Cuadernos de Arquitectura Virreinal y fue director del Seminario Interdisciplinario de Investigación en Arquitectura Virreinal, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Posee el reconocimiento como uno de los 120 historiadores de Arte y Arquitectura Iberoamericanos, a través de los tiempos en la publicación de la Fundación Carolina de España y el Centro de Documentación de Arquitectura y Urbanismo de América Latina con base en Buenos Aires Argentina ha sido acreedor a la Encomienda de Isabel la Católica, concedida por Juan Carlos I Rey de España. Presencia en un sinnúmero de restauraciones en las que se incluye el Reloj Monumental de Pachuca en el 2010. (Breve síntesis de las más de 50 cuartillas que componen su amplio currículum vitae)

En los campos del respeto al patrimonio histórico el Arq. Artigas ha publicado: “La obra arquitectónica artística o histórica, vive por lo que expresa; por lo que el observador de cualquier tiempo es capaz de extraer de ella. Lo que cuenta es la impresión que produce en quien la recorre, la vivencia que motiva en él, ya se trate de una persona conocedora del arte o ajena a él. Aún tratándose de un profano, la obra que tiene suficiente fuerza expresiva lo sacude”.

Continua el Arq. Artigas: “…La permanencia y cotidianeidad del objeto (…) radican en dichas impresiones que desencadenan en el ser humano, que perduran aún mucho después de haber sido construida la obra y aunque haya cambiado su utilidad, uso o función, que de las tres maneras se llama; en esa capacidad radican <sus valores más trascendentes…>”

De los valores trascendentes: “En verdad, en el real sentido de la palabra, sólo podemos valorar las cosas físicas, porque sobre ellas puede establecerse un valor determinado, que sin duda es absolutamente tangible. Pero existe otro valor, el valor intangible, que es aquel que no puede establecerse físicamente, sino que sólo puede sentirse. Ese que no puede apreciarse con los sentidos conocidos, sino que trasciende lo material para ubicarse en el mundo espiritual”.

*Vandalizar.- Diccionario de la lengua española 2014 “Maltratar o destruir una instalación o un bien público” Actitud o inclinación a cometer acciones destructivas contra las propiedades públicas sin consideración alguna hacia los demás.

Comentario: “El vandalismo pone en peligro la convivencia entre los ciudadanos”.