Organización de la participación ciudadana municipal.

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Una publicación de Estudios Municipales de la Secretaría de Gobernación, por Yolanda Sentíes, páginas 46,47, que nos ayudará para razonar nuestro voto en las próximas elecciones municipales en Hidalgo.

“La tradición constitucional perfila al municipio como el sustento de nuestra democracia, como la base de gobierno con quien las voluntades ciudadanas tienen un primer contacto inmediato. La participación de los habitantes de un municipio en las tareas municipales es una necesidad que no es fácil de lograr, pero que ahora más que nunca se requiere implementar y robustecer, creando los órganos, los medios y los incentivos para auspiciar y darle el tono de colaboración que exige la época contemporánea. Es así como nuestra democracia debe ser una super-estructura social, puesto que el quehacer democrático no se concibe sin la participación individualizada de los ciudadanos. Todos en la mayor medida de nuestras posibilidades, debemos contribuir solidariamente en el cumplimiento de los deberes municipales, ningún esfuerzo se puede perder, todos tenemos que aportar, esencialmente, en lo relativo a nuestros propios problemas, y por convicción con nuestro credo político nacionalista de que gobernar es un acto compartido en donde se ejecuta la voluntad del pueblo, realizada con los propios recursos y la incorporación de cada ciudadano como esencia y justificación de la democracia y del quehacer político”.

“…El humanismo substancial, activo, es la esencia del municipio como base de la estructura social; la organización civil tiene su expresión primaria en el municipio como ampliación de la organización familiar, en donde los miembros de la comunidad buscan satisfacer sus necesidades comunes fundamentales, en donde al vivir la problemática, sienten la misma urgencia por resolverla, despertando su interés por encontrar alternativas que serán las bases de la planeación y de la acción. La comunidad municipal ha trascendido su carácter limitado, de simple armazón jurídica, para asumir el papel de órgano promotor de la vida y de la participación colectiva.

En el respeto a sus opiniones particulares, en su valoración participativa, se encuentra la seguridad de sentirse útil y corresponsable en las tareas municipales, del manejo claro, honesto y apropiado de sus recursos y de sus opiniones surgirá la confianza en sus autoridades como elemento impulsor del desarrollo…”.

“…Los nuevos hombres y mujeres surgidos de este proceso confiarán en su potencialidad liberadora para hacer surgir la dignidad del ser humano, a través de la organización en grupos de trabajo en torno a sus intereses, con ello evitarán que surjan y/o crezcan por negligencia u omisión problemas nacidos por actos unilaterales de autoridad (…) Esto permitirá que el gobierno de cada municipio, en comunicación permanente con sus representados, busque soluciones acordes con su realidad y con la cooperación que cada quien pueda dar, para mantener el rumbo correcto en las decisiones, y adoptar legítimos programas que propicien el desarrollo de todos los ciudadanos. De esa manera se fortalecerá el vínculo entre la población y gobierno municipal lo cual convertirá a éste en líder natural e institucional de la población.

Esta responsabilidad compartida; mejora la calidad de la vida con un espíritu de equilibrio y alienta la esperanza de que las nuevas generaciones tengan una vida más plena, llena de orgullo y satisfechos de ser todos y cada uno autores de sus problemas y actores en sus soluciones; que no admitan actitudes negativas a la colaboración y participación, porque han sido formados dentro de una sociedad que ha sentido el dinamismo del esfuerzo y la acción de hombres y mujeres que han estrechado un vínculo más fuerte que es el de la confianza y el respeto”.

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El patrimonio arquitectónico artístico y cultural como bien publico.

A propósito del abandono del Reloj Monumental de la Ciudad de Pachuca, Hidalgo y las farolas y bancas “*vandalizadas” de su Parque Hidalgo.

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El Dr. en Arq. Juan Benito Artigas Hernández comenta sobre el patrimonio arquitectónico artístico y cultural.

El Dr. en Arq. Juan Benito Artigas Hernández con práctica profesional de proyecto y construcción de edificios, discípulo y colaborador de Félix Candela en Cubiertas Ala, S.A.; cursó estudios con el distinguido crítico de arte Juan de la Encina y con los arquitectos José Villagrán García, Federico Mariscal y Vladimir Kaspé, entre otros. A partir de 1970 centró su actividad en docencia e investigación de la arquitectura virreinal y moderna mexicanas y en restauración de monumentos y sitios históricos, desde la Secretaría de Patrimonio Nacional, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y en las facultades de Arquitectura y de Filosofía y Letras de la UNAM.

Es maestro en Historia del Arte y Doctor en Arquitectura. Maestro emérito de la UNAM. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Entre 1979 y 1986 dirigió el Curso Vivo de Arte de la Coordinación de Extensión Universitaria de la UNAM.

Tiene en su haber más de 20 libros publicados, entre los que se cuentan La piel de la Arquitectura, Murales de Santa María Xoxoteco; Capillas Abiertas Aisladas de México y del Convento de Metztitlán, Arquitectura del siglo XVI. Edición que le identifica con Hidalgo y su acercamiento a nuestra historia y sus monumentos Además, ha escrito diversos artículos especializados, de divulgación, programas de televisión y capítulos en libros. Ha dictado conferencias en diversas instituciones educativas del país y presentado ponencias cursos y asesorías de restauración  en México, España, Grecia, Marruecos, Honduras, Guatemala, Ecuador, Colombia y los Estados Unidos, además de visitas de estudio a otros países.

Es editor fundador de los Cuadernos de Arquitectura Virreinal y fue director del Seminario Interdisciplinario de Investigación en Arquitectura Virreinal, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Posee el reconocimiento como uno de los 120 historiadores de Arte y Arquitectura Iberoamericanos, a través de los tiempos en la publicación de la Fundación Carolina de España y el Centro de Documentación de Arquitectura y Urbanismo de América Latina con base en Buenos Aires Argentina ha sido acreedor a la Encomienda de Isabel la Católica, concedida por Juan Carlos I Rey de España. Presencia en un sinnúmero de restauraciones en las que se incluye el Reloj Monumental de Pachuca en el 2010. (Breve síntesis de las más de 50 cuartillas que componen su amplio currículum vitae)

En los campos del respeto al patrimonio histórico el Arq. Artigas ha publicado: “La obra arquitectónica artística o histórica, vive por lo que expresa; por lo que el observador de cualquier tiempo es capaz de extraer de ella. Lo que cuenta es la impresión que produce en quien la recorre, la vivencia que motiva en él, ya se trate de una persona conocedora del arte o ajena a él. Aún tratándose de un profano, la obra que tiene suficiente fuerza expresiva lo sacude”.

Continua el Arq. Artigas: “…La permanencia y cotidianeidad del objeto (…) radican en dichas impresiones que desencadenan en el ser humano, que perduran aún mucho después de haber sido construida la obra y aunque haya cambiado su utilidad, uso o función, que de las tres maneras se llama; en esa capacidad radican <sus valores más trascendentes…>”

De los valores trascendentes: “En verdad, en el real sentido de la palabra, sólo podemos valorar las cosas físicas, porque sobre ellas puede establecerse un valor determinado, que sin duda es absolutamente tangible. Pero existe otro valor, el valor intangible, que es aquel que no puede establecerse físicamente, sino que sólo puede sentirse. Ese que no puede apreciarse con los sentidos conocidos, sino que trasciende lo material para ubicarse en el mundo espiritual”.

*Vandalizar.- Diccionario de la lengua española 2014 “Maltratar o destruir una instalación o un bien público” Actitud o inclinación a cometer acciones destructivas contra las propiedades públicas sin consideración alguna hacia los demás.

Comentario: “El vandalismo pone en peligro la convivencia entre los ciudadanos”.

El Año de Hidalgo

Año de Hidalgo

Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte Villaseñor nació el 8 de mayo de 1753 en Guanajuato. Destacó en la primera etapa de la Guerra de Independencia de México, que inició con el recordado Grito de Dolores. Miguel Hidalgo y Costilla dirigió la primera parte del movimiento independentista, pero fue capturado el 21 de marzo de 1811 y llevado prisionero a la ciudad de Chihuahua, donde fue juzgado y fusilado. En 1869, el gobierno decidió erigir el Estado de Hidalgo en su honor.

Durante el mandato del Presidente Adolfo Ruiz Cortínez se llevaron a cabo una serie de eventos con motivo de los doscientos años del Natalicio del Padre de la Patria, donde el Lic. Adolfo López Mateos, Secretario de Trabajo y Previsión Social, tuvo una destacada participación en esta conmemoración del que se llamara “Año de Hidalgo”  Más tarde siendo Presidente de la República desde el 1º de diciembre de 1958 hasta al 30 de noviembre de 1964, se le llamó a su administración la del “Año de Hidalgo”, especialmente al final de su mandato.

Pero conozcamos más sobre el tema que será de actualidad en este año 2016 que comienza, leyendo a Renato Leduc como colaborador de la revista “Tesis Políticas” publicada en los años setentas, por el profesor hidalguense Raúl Vargas Ortiz, quien fuera Presidente del Comité Ejecutivo del PRI de Hidalgo (1964-67), delegado del CEN del PRI en varios estados y escritor de columnas políticas en la entonces cadena periodística García Valseca.

Por Renato Leduc: “El Año de Hidalgo se inventó -de eso sí estamos seguros- en el sexenio del Presidente López Mateos (qepd)… pero se guarda celosamente en secreto el hombre y la identidad del ingenioso inventor de ese eficaz procedimiento de enriquecimiento ilícito de altos -y aun medianos- funcionarios públicos salientes. Designado “Año de Hidalgo” no sólo por la fuerza de la consonante, sino por haberse realizado el susodicho ingenioso invento del nombre en el año de 1953 de este siglo designado conmemorativamente así por la burocracia en turno: “Año de Hidalgo”.

El inventor, secretario, subsecretario, oficial mayor o no se sabe qué burócrata de alta alcurnia, troqueló este dístico lapidario para el 1964: “Este también es Año de Hidalgo -Tizne a su madre-el que deje algo-”…; Hecha la exégesis del lapidario dístico inserto, no es otra cosa que una norma ética de universal observancia para funcionarios públicos de alta y mediana alcurnia que por lo mismo, ,al terminar el sexenio, tendrán que vivir en el error, esto es, fuera del Presupuesto; pues al cambiar el Presidente, Gobernador o Presidente municipal, cambia –pues esa es la tradición- el equipo de sus colaboradores. En esas condiciones, el funcionario saliente ya sin chamba, tendrá que asegurar la subsistencia de él y de los suyos, incluso de sus segundos frentes ó arroces con leche, siquiera para dos generaciones… Y la única manera de hacerlo, es convertir en patrimonio personal el mayor volumen -de preferencia el total- de bienes públicos confiados a su cuidado… sobre todo si son millones de pesos… Los hay que aseguran el futuro de su parentela hasta la quinta o sexta generación (…) lo que permitió al lapidario dístico, además de dictar una norma ética y burocrática de universal observancia, se propuso sentar un precedente para los venideros gobiernos. De allí que sugiera considerar “años de Hidalgo” todos los finales de administraciones del poder publico… y de allí también la dura sanción materna contra los que infrinjan la norma dejando algo al irse…

Es bien sabido que el duro cierzo invernal en .estos meses aumenta la incidencia, -como dicen los médicos-, de los infartos… pero en “los años de Hidalgo” o sean los de fines de sexenio, como éste que va corriendo, esa incidencia se vuelve casi epidémica agravada por las angustias y soponcios que, pasan y padecen las mesnadas de presupuestívoros y busca-chambas que, para efectos meramente estadísticos, pueden dividirse en dos grandes grupos: los que tienen chamba y temen perderla con el cambio de gobierno y los que no tienen chamba y esperan tenerla exactamente por lo mismo, por el cambio de gobierno”.

“…La función crea el órgano – decían los textos fisiológicos de nuestros años escolares-. La función y la necesidad… y la necesidad de (…) conocer o, mejor dicho, adivinar los nombres de los futuros influyentes susceptibles de convertirse en palancas para conservar concesiones u obtener chambas y aviaciones y aun jugosos contratos en el que se anuncia duro sexenio.

Pero… ¿quiénes van a ser los influyentes en el sexenio que se aproxima…?, Ahí está el angustioso secreto y la tremenda tensión nerviosa del presupuestívoro y busca-chambas para dilucidarlo, son las que le provocan el infarto o los padecimientos hepáticos que -oh dolor- en ocasiones resultan mortales a más o menos largo plazo…

Lo anterior ha permitido un nuevo tipo de tecnócrata, el Futurólogo… Los lee usted en los periódicos, los ve en las cantinas, en los cafés, en las reuniones familiares y hasta en las pulquerías barajando nombres y haciendo y deshaciendo gabinetes ante concursos de chambistas ó aspirantes a tales, cuyas expresiones van de la alegría al desaliento según los nombres que el futurólogo pronuncia… Y si las predicciones de éste no servirán a su clientela para conservar o conseguir la chamba, por lo menos éste, el futurólogo, tiene la muy noble tarea de alentar esperanzas e ilusiones”.

El Fondo para el Fortalecimiento Estatal y Municipal 2016 y otras historias.

Presupuesto 2015

El Fondo para el Fortalecimiento Estatal y Municipal 2016 y otras historias.

“…El llamado Fondo para el Fortalecimiento Estatal y Municipal fue aprobado (este 13 de noviembre del 2015) con 9 mil 948 millones de pesos, de los cuales 7 mil 462 se repartieron en forma discrecional entre municipios.

Cada grupo parlamentario de acuerdo a su porcentaje de representación en la Cámara y con criterios opacos, decidió la distribución en los municipios de su preferencia. Los recursos deberán ser invertidos en obras de pavimentación, alumbrado y construcción y mantenimiento de infraestructura deportiva y cultural”.

“Aunque los diputados afirmaron que se busca eliminar el “moche”, nuevamente decidieron, de manera discrecional, donde colocar el dinero…”. “… Este año, los montos fueron avalados sin que haya proyectos de obras, los cuales tendrán que presentarse ante Hacienda a más tardar en enero próximo. (Parte de una nota de Claudia Salazar en el diario “Reforma”, sábado 14 de noviembre de 2015)

Esta nota  trae al “El Fusil” un par de anécdotas que el imaginario popular concita y que publicadas por ahí, nos hablaban ya, desde hace más de 200 años, del uso y aplicación de los recursos públicos, pasando por los 100 años del Porfirismo:

“El Virrey Félix Berenguer de Marquina, virrey de Nueva España de 1800 a 1803.que a semejanza de algunos munícipes actuales se distinguió por su increíble ineptitud para gobernar, ya que entre sus obras sólo se recuerda la construcción de una fuente “el suyo fue un gobierno mediocre, debido no sólo a su carácter sino también a las circunstancias políticas y al pésimo estado de la economía, que agravaba la situación social“. Su actuación quedó para la posteridad en una inscripción que la malicia popular añadió a la que estaba grabada en una obra pública: “Para perpetua memoria construyó el virrey Marquina esta pila”; y el vulgo le escribió abajo: “en que se orina y aquí acabó su historia” y por ello el pueblo le dedicó este pasquín que ha trascendido en la picaresca política:

Para perpetuar memoria

nos dejó el Virrey Marquina

una pila en que se orina…

y ahí se acabó la historia”.

(Antología de lo impublicable “el despiporre intelectual” por Elmer Homero, Editores Asociados S.A. 1972).

Y del “Anecdotario Mexicano”, de De Jorge Mejía Prieto, página 75 Editorial Diana 1986, leemos la siguiente recomendación del Presidente Porfirio Díaz:

“… se sabe que poco después de que nombrara gobernador de Guanajuato a su compadre Manuel González, este fue a pedirle consejo, preocupado por la mala situación de las finanzas de la entidad.

-No hay casi dinero en la Tesorería y los ingresos son escasos. Indíqueme por favor que debo hacer.

-Haga obras, compadre, con lo poco que tenga haga obras.Ya verá como con tiempo y mañas, el dinero empieza a aparecer, a moverse, y a cubrir con desahogo los gastos de su gubernatura. Recuerde Manuel, al gobernante que hace obra tras obra, al fin el dinero le sobra; dijo Don Porfirio con sentencia digna del refranero y que ha sido llevada a la práctica con el mayor entusiasmo por mandatarios posteriores, haciendo de México un país en eterna construcción(y por lo mismo en destrucción constante) a diario inaugurando o reinaugurando…”

Nota: La historia no nos cuenta si en la recomendación de Don Porfirio, los montos fueran avalados sin que hubiere proyectos de obra que cubrieran necesidades reales de sus gobernados, pero esto era lo de menos en su Régimen de “…poca política y mucha administración…” que volvemos a ver este 2015.

La participación ciudadana municipal

FullSizeRender(4)De las próximas elecciones en Hidalgo, lo que merece la mayor atención es la renovación de los Ayuntamientos, por ser lo más cercano a los intereses del ciudadano común pendiente desde las especulaciones en medios y de los que fuera de los tiempos quieren y no pueden, o de quienes llegaron y se mueven ya en las campañas previas, y después, en el sufragio; es entonces cuando se requiere de la participación en forma individual y organizada de ese ciudadano común, para que los candidatos y después como Presidentes electos, sepan acercarse a estas voluntades que les dieron su voto

Sobre estas reflexiones la Lic. Yolanda Sentíes E., Premio de Estudios Municipales nos dice en las consideraciones generales de su libro “Organización de la Participación Ciudadana Municipal”, publicado por el Centro Nacional de Estudios Municipales de la Secretaría de Gobernación, lo siguiente:

“Las reformas al artículo 115 fueron producto de una demanda nacional ante la necesidad de fortalecer al federalismo y al municipio como organización básica de la estructura representativa y popular mexicana donde los vecinos pueden compartir la autoridad como derecho, y deben compartir tareas como obligación, por interés personal y por beneficio colectivo”.

“…Por ello es de interés social, promover la participación ciudadana y debe ser acción prioritaria municipal, con un trabajo permanente sin escatimar apoyos. (…) Promover su participación requiere: establecer nuevas formas de relación autoridad-pueblo, desterrando formas de autoritarismo o de paternalismo pero sobre todo, requiere un profundo respeto a su condición de ciudadano y a su colaboración en forma individual y organizada; requiere, asimismo de respeto; y el reconocimiento al papel rector del ayuntamiento que se lo debe ganar con la atención de los problemas conocidos y aquellos que por el propio desarrollo se produzcan”

“La participación del ciudadano debe darse desde la base constitucional, reconociendo la voluntad de éste como titular del poder popular, tomando en cuenta que la población del municipio integrada por vecinos, permanece al paso de los diferentes ayuntamientos que le gobiernen, que crece cuando el municipio se desarrolla ordenadamente, que padece cuando la problemática municipal no se resuelve, o por indolencia, o porqué se pospone; estos vecinos son parte fundamental de cualquier acción municipal, que en suma, es la gran acción estatal y nacional (…) enriqueciendo la cultura municipal, revalorando su historia y costumbres e interpretando fielmente el espíritu legislativo, pero sobre todo ejerciendo con responsabilidad y trabajo las funciones para las que fue electo por los propios ciudadanos y a los que les fue pedida su participación responsable (…) sumándose a esto la Honorable Asamblea, a sus Síndicos y Regidores, que son representantes directos del ciudadano común que les dio su voto, así como la de los funcionarios del Ayuntamiento” (que deben saber que independientemente del compromiso como servidores públicos que tienen, existen formas superiores de controlaría que aplica por acción u omisión la ley de responsabilidades administrativas, que por algo está ahí).

“El ejercicio de la voluntad soberana de la población está basada en esas leyes y otras, y en el interés público, esto es la participación democrática. Esta participación se lleva a cabo en el marco de un sistema nacional integrado por normas procedimientos y mecanismos e instrumentos que regulan y orientando la intervención de la población, como de manera particular el ejercicio de las autoridades”

“… Lograr la organización de la participación ciudadana es difícil pero más difícil es reconquistarla. La base de la participación es la confianza que sólo se puede dar con honestidad en las acciones, verticalidad de la conducta pública municipal y un eficiente manejo de la administración”.

Un Acuerdo de hace 101 años para la conservación de los monumentos propiedad de la Nación.

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Un Acuerdo de hace 101 años para la conservación de los monumentos propiedad de la Nación.

El 27 de octubre de 1914 se creó la Dirección General de Bellas Artes, y el Hidalguense Alfonso Cravioto, quedó a cargo de ella. Era parte del propósito descentralizador que abrigaba el gobierno carrancista…”

Del libro “Alfonso Cravioto un liberal Hidalguense”, de Miguel Ángel Granados Chapa, Capitulo V, Revolucionar, Educar, Legislar; páginas 84-85, 88-89 Ediciones Océano 1984

Antecedente: “… Carranza entró en la ciudad de México el 20 de agosto de 1914 y de inmediato inició la reorganización de su gobierno (…) Félix F. Palavicini, que había sido también diputado renovador, Carranza lo designa, el 23 de agosto oficial mayor encargado del despacho de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes”. “… Palavicini a quien se conocía como oportunista y deshonesto, Y mostraría más tarde sus habilidades para la intriga, era sin embargo un hombre inteligente. Lo muestra al nombrar a Cravioto, como dice Taracena, “mucho más valioso que él como revolucionario e intelectual”

El Acuerdo: “… A pesar de las limitaciones de todo género que el gobierno enfrentaba, se produjeron en el ámbito de la cultura y la instrucción decisiones significativas (…) sobresale entre ellas el acuerdo para la conservación de los monumentos. Allí se estimaba que <… los periodos de sacudimiento político que se sucedieron durante casi todo el siglo pasado, con su natural efervescencia de pasiones, inclinaron gran parte de la acometividad militante contra obras y monumentos que, por encima de su objeto utilitario o. de su tendencia religiosa, merecían el respeto unánime, pues que siendo florescencias del arte, no sólo ya no pertenecían a facción política determinada sino que, por sobre la propiedad de la nación eran patrimonio de la cultura universal>…”.

. “Después la ignorancia, el descuido y la especulación completaron los latrocinios. Mercaderes atraídos por la creencia de que México había sido gran emporio de obras de la mejor escuela española, acudieron, hurgaron y saquearon, explotando la ingenuidad o la codicia de sencillos curas de aldea, que gustosos trocaban una tela valiosa por la posibilidad de embadurnar las paredes de la iglesia, o sacrificaban tallas invaluables ante la tentación de las monedas vandalizadoras. El resultado es tanto más de lamentarse cuanto que las obras extraídas a nuestro país y exportadas sobre todo a Estados Unidos, se esparcieron a los cuatro vientos, con firmas apócrifas de pintores de renombre, suplantadas por razón comercial, lo que imposibilita casi por completo saber ahora siquiera el lugar o colección en donde puedan estudiarse”.

“Por último, la negligencia de la mayor parte de los gobiernos ha hecho que se presencien en la misma capital de la república destrucciones inicuas como las de la Fuente de la Tlaxpana, y la de los frescos del Bautisterio del Sagrario, sustituidos por una decoración ridícula, y la recientísima y bárbara profanación cometida en los relieves del templo de Santo Domingo, donde so pretexto de .limpieza se destruyeron para siempre ejemplares únicos de nuestra cultura nacional”.

“Este acuerdo, con toda probabilidad –por el género de las preocupaciones y el estilo- preparado por Cravioto, estipulaba que serían castigados “con toda severidad, previos juicios sumarios, los que sustraigan o destruyan cuadros, retablos, altares, esculturas, muebles y demás objetos de arte existentes o no, en iglesias, capillas y demás edificios que sean de propiedad nacional”. Deficiente si se le ve con los ojos de la técnica jurídica, e impráctico si se atiende a sus resultados, importa señalar, de nuevo, el carácter precursor de este documento, piedra miliar en la batalla por la preservación del patrimonio cultural mexicano”.

El Voto de la Mujer

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El 17 de octubre de 1953 se reforman los Artículos 34 y 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en los que se reconoce a la mujer como ciudadana de la Republica. Esto en razón de dar cumplimiento a una promesa de campaña del Lic. Adolfo Ruiz Cortines, de ofrecer a la mujer mexicana “ciudadanía sin restricciones y en igualdad de responsabilidades y derechos que el hombre”.
(“Derechos del pueblo mexicano. México a través de sus Constituciones”, Edición de la H. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión 1994).

Este compromiso de campaña lo obtiene un grupo de las priístas que se lo solicitan a través de la licenciada Margarita García Flores, quien era la directora de Acción Femenil del partido. Ellas, según la versión de la propia García Flores, cuando Adolfo Ruiz Cortines fue nombrado candidato a la presidencia, de inmediato se dieron a la tarea de organizarse para apoyarlo y solicitarle, entre otras cosas, la igualdad de derechos políticos para las mujeres; ella relata cómo se le ocurrió organizar una asamblea de mujeres priístas, para hacerle la petición formal a Ruiz Cortines:
“Da la impresión de que el partido oficial les organizó la asamblea ya que, entre otras cosas, les consiguió las sillas, los autobuses para trasladarse y hasta la gasolina. En realidad, de acuerdo con las fuentes consultadas, se puede suponer que al gobierno le interesaba otorgar el derecho a voto a las mujeres, y como necesitaba que ellas lo solicitaran, les “armó” la reunión”.
La directora de Acción Femenil del PRI en el Distrito Federal de esa época, Marta Andrade del Rosal, recuerda que en el momento en que Ruiz Cortines les ofreció el derecho al voto: “[…] le aplaudimos a rabiar y le gritábamos: repítalo don Adolfo, repítalo, le gritábamos miles de voces. Y él lo repitió caballerosamente”.

Medio siglo después, encontramos releyendo a Germán Dehesa uno de sus tantos artículos periodísticos en que publicara, lo siguiente:
“Por mucho, la gran novedad de nuestra época es la incontenible irrupción de las mujeres; están imparables y me atrevería a decir que vienen en un plan muy peleado.

Es urgente que los hombres entendamos que las mujeres son insumergibles e indestructibles; son, como las nombra una película no demasiado buena, pero dedicada a ellas: “magnolias de acero”. Es decir, poseen las aromadas características de una flor, pero también la enorme resistencia del metal; todo lo embellecen y todo lo resisten…”.

“Por siglos las mujeres dependieron del mundo y el sustento masculinos. Existían millones de Scherezadas que noche a noche tenían que inventarle algo a su sultán particular para ganarse un día más de vida. Con profunda pena, participo al sector masculino que Scherezada ha fallecido. No habrá que llorarla; habrá que festejar el advenimiento de una mujer a la que no le interesa ser esclava, sino que ha preferido “ser”, y esto implica: cultura, mundo, audacia, proyecto de vida y total ausencia de temor a la soledad, esa, que todavía hace algunas décadas era el fantasma que aterrorizaba a las damas.

Ya no. Ahora ellas deciden lo que quieren ser, cómo quieren ser y con quién quieren ser. Ahora de modo incontenible, vienen ocupando espacios en la vida pública que por tanto tiempo les estuvo vedada…”.

“Ni modo, muchachos: ahora nos toca descansar y tejer. ¿Quieres acercarte a una magnolia de acero?… tendrás que aprender y practicar las únicas “debilidades” de las mujeres. Son tres: La ternura; la libertad para reír francamente o llorar sin recatar su pena; y la absoluta disponibilidad ante la belleza y la libertad.

Éstos, y no la violencia, son los únicos caminos legítimos para llegar al corazón de la mujer.
No hay tiempo que perder, el florecimiento de la mujer implica el florecimiento del mundo y el de nosotros mismos, así que No temas florecer”.