Para corregir “entuertos”

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En la fachada de uno de los comercios de más tradición en Pachuca, “La Muñeca”, que desde 1938 abrió sus puertas en el Centro Histórico de Pachuca se lee “…ya nada es igual…” y abajo avisos para los automovilistas, que no para el peatón.

 

“¿Por qué invertir en los Centros Históricos y Barrios Patrimoniales cuando hay otras prioridades en la agenda?” Seguro se preguntaron los niveles de gobierno que los han dejado en el abandono y la respuesta  se dio en el Seminario Internacional “Viva el Centro”, que reunió a autoridades y expertos en centros históricos de América Latina el 18 de noviembre de 2015 donde se discutieron las estrategias para hacer del patrimonio histórico una parte integral de las políticas urbanas del siglo XXI. En los archivos de “El Fusil” encontramos esta participación de Jeff Soule miembro directivo de la  American Planning Association.

“La comunidad internacional está en el trabajo articular un nuevo marco global de desarrollo histórico que gira en torno a la sostenibilidad, un elemento clave para cualquier plan de futuro.

Los vínculos entre la conservación del patrimonio cultural y el desarrollo sostenible tienen un amplio reconocimiento.  La tarea de crear un marco práctico y participativo para el desarrollo urbano depende de la resolución de las tensiones entre los objetivos de conservación del patrimonio, por un lado, y las necesidades de desarrollo socio-económico y las aspiraciones de las comunidades locales, por otro.

Con el fin de comprender plenamente la relación entre el patrimonio cultural y el desarrollo sostenible, la idea de “patrimonio” debe entenderse en su sentido más amplio. La conservación física de los bienes inmuebles y urbanísticos por sí sola no ayudará a preservar el patrimonio cultural de una comunidad”.

“…Los centros históricos ofrecen características que bien podrían servir de guía para nuevos y futuros proyectos urbanos son compactos, de uso mixto, mezclan poblaciones de diferentes los ingresos y ofrecen espacios públicos vibrantes.

El desarrollo urbano que integra el patrimonio cultural es más sostenible, diverso e inclusivo. Conservar el patrimonio tiene muchos enfoques y objetivos económicos como culturales, en el sentido que refuerza la identidad nacional, el conocimiento acumulado y es motivo de orgullo como herencia de las generaciones anteriores. También porque, como explicaremos adelante, el patrimonio revitalizado es una fuente de oportunidades económicas.

Las recomendaciones para el paisaje urbano histórico de la UNESCO (RPUH) son un conjunto práctico de directrices de planificación que integra el patrimonio cultural con el desarrollo comunitario. Actualmente se están implementando en muchos lugares alrededor del mundo. Esas directrices exponen los fundamentos  para hacer que el patrimonio histórico juegue un papel más central en el desarrollo económico, la reducción de la pobreza y la interacción con la comunidad.

Esas normas declaran al patrimonio cultural como motor de desarrollo económico inclusivo, motor de la cohesión social y la equidad, y como un medio para mejorar la habitabilidad y la sostenibilidad de una zona urbana. Esas directrices incluyen tres componentes principales.

En primer lugar se destaca la capacidad del patrimonio cultural para fomentar el desarrollo económico inclusivo. Los centros históricos poseen un valor inherente por su singularidad. Eso promueve la creatividad que se ha vuelto cada vez más una parte fundamental de la actividad urbana. Museos, galerías de arte, teatros y una gran variedad de festivales culturales alrededor de los centros históricos ofrecen una oportunida de revitalizar la economía mediante la promoción del patrimonio inmaterial.

El turismo sostenible, gestionado y regulado por las comunidades locales, pueden proporcionar puestos de trabajo y empleo para las comunidades locales.

El segundo componente principal es el patrimonio cultural como al facilitador de la cohesión social, la inclusión y la equidad. El patrimonio tiene el poder de fortalecer a las comunidades en que los ciudadanos se asocian con su ambiente histórico, con una identidad compartida y un sentido de apego al lugar y la vida cotidiana. Es importante destacar que esto debe incluir a las minorías en desventaja o comunidades socialmente excluidas.

Los centros históricos han mostrado de sobra su capacidad para atraer el turismo, promover el empleo y la inversión local y externa. Al mismo tiempo, el proceso de revitalización genera espacio para construir entendimientos, rescatar valores y tradiciones.

En tercer lugar, los barrios y centros históricos pueden mejorar la habitabilidad, así como la sostenibilidad de las zonas urbanas. Por ejemplo, las zonas históricas son amigables con los peatones y promueven un ambiente urbano compacto que incentiva las prácticas más adecuadas de manejo de los recursos.

La reutilización de las estructuras históricas adaptadas para la vida moderna puede ser particularmente eficiente en la política de uso del territorio. Los centros históricos son de uso mixto y de usos múltiples lo cual les da un aspecto integral.

La integración de la tecnología moderna con el conocimiento local tradicional y las prácticas de gestión de ecosistemas en los centros históricos  han contribuido a la sostenibilidad del medio ambiente y son factores importantes de la resiliencia moderna. Las prácticas locales y tradicionales de prestación de servicios básicos pueden ser un recurso valioso para la promoción de la sostenibilidad urbana. Es un momento importante para  recordar la lección  de los centros históricos: sitios compactos y llenos de vitalidad cultural.

 

Uno de los dilemas que enfrentan hoy en día muchas ciudades con la suerte de contar con un centro histórico es ¿Por qué invertir en ellos cuando hay otras prioridades en la agenda? Sin embargo, la pregunta de fondo es ¿cuál es el precio que están dispuestos a pagar las urbes de hoy y las próximas generaciones si no se invierte ahora?

Revitalizar los centros históricos tiene sentido mucho más allá de su valor simbólico, artístico y arquitectónico como evidencia del desarrollo de nuestras sociedades a través de los tiempos. Estos también pueden convertirse en auténticos nodos de actividad económica, creando oportunidades para miles de pequeños y medianos comerciantes, y convirtiéndose en verdaderos laboratorios de innovación urbana.

Además de ser espacios para el arte, la cultura, el comercio y el turismo, los centros históricos también nos ofrecen la oportunidad de crear nuevas formas de participación ciudadana. Así, los centros revitalizados pueden mejorar la vida de sus residentes y contribuir a un mejor desarrollo de las ciudades donde se encuentran…”.

Viva el Centro Histórico: el pasado urbano como guía del futuro.

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Las mil y una formas de mentir.

ORATORIA

 

De las mil formas de mentir nos limitamos a mencionar solo aquellas que se identifican por su uso frecuente y actual y que hasta son del dominio público, pero que mejor fuente para saber más sobre este tema que el libro donde las muchas formas de mentir nos son presentadas con profesionalismo y cuidada investigación “El País de las Mentiras” de Sara Sefchovich.de Editorial Océano exprés. 3ª impresión. México, 2014. Capítulo II, cita:

“La mentira abierta.

“¿De cuántas maneras distintas se puede mentir? Por sorprendente que resulte, de muchas, muchísimas. En México se han usado todas las que existen y otras que no se han inventado siquiera, y hasta unas más que no parecerían posibles pero lo son: prometer y no cumplir, decir verdades a medias, tergiversar o de plano ocultar los hechos, alardear y pretender lo contrario, son algunas de ellas. Y ¿quién lo iba a imaginar? También inventar resultados, atentar, manipular procesos, números y cifras y hasta imágenes”.

“Decir verdades a medias.

Cuando los funcionarios de un gobierno saliente anuncian orgullosos que se va a dejar en caja miles de millones de pesos, no dicen que eso se debió a que no cumplieron lo que tenían que hacer, a que no llevaron a cabo las obras o las adquisiciones o los pagos para los cuales estaba destinado ese dinero. Entonces cambia la perspectiva, pues no es digno de encomio que ahorren lo que debían gastar en obras para beneficio de la población.

Alardear.

La nuestra es una cultura en la que como afirma el dicho popular “al que no habla Dios no lo oye” y en la que como decía el escritor Luis Spota, “lo importante no es poner un huevo sino saberlo cacarear”. Y vaya que nuestros políticos, funcionarios, empresarios, eclesiásticos y comunicadores lo creen y lo practican.

Enredar.

El problema está en que en el afán por soltar más y más palabras, nuestros poderosos terminan por enredarse, cambiar por completo lo que supuestamente quieren decir y muchas veces no decir nada aunque parezca que dicen mucho.

Esto tiene entre nosotros un nombre: se llama cantinflismo, un vocablo devenido concepto de uso exclusivo de México.

Guardar silencio.

Así como se habla demasiado, así también hay cosas de las que simple y sencillamente no se dice ni pio, como si no existieran, como si no hablando de ellas dejaran de formar parte de la realidad.

No ver ni oír.

Además de permanecer mudas, a las autoridades también les da por la ceguera (…) y les da también por la sordera, pero las autoridades no ven ni oyen con todo y que cualquier ciudadano lo mira y lo escucha.

Tergiversar.

La tergiversación es hecha a propósito para encubrir un engaño, astucias, arbitrariedades y hasta corruptelas. Tan poco a tono, con la dizque modernidad con la que nos quieren hacer creer que funciona.

Apelar a un nosotros.

La conversión de intereses particulares en un “nosotros” colectivo, se usa en el discurso público, el “nosotros” como del interés general y de modo tal que engloba y cubre a quien habla y a quien escucha.

 Ponerle nombres nuevos a lo viejo.

Constantemente nuestros poderosos toman viejas ideas pero las pretenden hacer aparecer como nuevas. Así sucede cuando se habla de una “nueva cultura de salud” o de un “nuevo desarrollo”, pero en realidad se está aludiendo a lo mismo de siempre.

Negar.

Aunque parezca increíble, muchas veces se llega al extremo de negar hechos y dichos, de asegurar incluso que nada de lo que se dice que sucedió efectivamente sucedió o que “no dije lo que dicen que dije”.

Apurarse.

Cuando a nuestros gobernantes realmente les interesa alguna cosa, hacen todo para conseguirla (…) Cuando hay interés en algo, nuestras autoridades son tan capaces de ir tan rápido que uno hasta sospecha.

Pero lo contrario también es cierto, dependiendo lo que convenga. Y es que muchas veces nuestras autoridades no tienen prisa por cumplir lo que les toca hacer.

Diluir la responsabilidad.

Una forma de defenderse cuando hay problemas, es buscando a quien responsabilizar. Y es que sin duda es más fácil echarle la culpa a otro.

Echar la culpa a otros.

Contar con un blanco de ataque contra el que todos se puedan lanzar resulta cómodo y útil, y suficientemente distractor, y convenientemente aglutinador.

Hay ocasiones en que las acusaciones recaen en unas misteriosas “fuerzas oscuras” con “aviesas intenciones” y “macabros intereses” (…) propaganda “partidista mal intencionada”, “agoreros de infortunios”.

El Cinismo.

Y ya entrados en mentiras, lo de menos es seguirse. Y hacerlas cada vez más grandes y hasta más inverosímiles, total que más da.

Manipular imágenes.

Una manera de mentir aunque parezca difícil de creer, es con las imágenes. Se supone que una fotografía una película recogen con exactitud la realidad, pero no es así. (…) Y es que las imágenes también se editan, arreglan y contextualizan a conveniencia, como las palabras.

Y más de lo mismo.

Los ejemplos podrían seguir y seguir: Ahí está la imparable corrupción que florece por debajo de los letreros que piden denunciarla, ahí están año con año los discursos…”

Consejos que dio don Quijote a Sancho Panza

antes de que se fuese a gobernar La Ínsula Barataria , “…junto con otras cosas bien consideradas…”

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Terminaron las elecciones para diferentes cargos de elección popular en México, con ello la veda informativa (buen pretexto para dejar de hacer y dejar pasar en las políticas públicas), lo que permitirá volver a saber de los candidatos, antes, y hoy gobernadores, diputados y presidentes municipales electos; a quienes “El Fusil” recomienda la lectura de los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes de que se fuese a gobernar La Ínsula Barataria , “…junto con otras cosas bien consideradas…”, leemos parte de este capítulo:

“…dijo el duque a Sancho que se adeliñase y compusiese para ir a ser gobernador, que ya sus Insulanos le estaban esperando como el agua de mayo. Sancho se le humilló y le dijo:

-Después que bajé del cielo, y después que desde su alta cumbre miré la tierra y la vi tan pequeña, se templo en parte en mí la gana que tenía tan grande de ser gobernador, porque ¿qué grandeza es mandar en un grano de mostaza, o que dignidad o imperio el gobernar a media docena de hombres tamaños como avellanas, que a mi parecer no había más en toda la tierra? Si vuestra señoría fuese servido de darme una tantíca  parte del cielo, aunque no fuese más de media legua, la romana de mejor gana que la mayor ínsula del mundo”. “…venga esa ínsula, que yo pugnaré por ser tal gobernador, que, a pesar de bellacos, me vaya al cielo; y esto no es por codicia que yo tenga de salir de mis casillas ni de levantarme a mayores, sino por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador…”.

En esto llegó don Quijote y, sabiendo lo que pasaba y la celeridad con que Sancho se había de partir a su gobierno, con licencia del duque le tomó por la mano y se fue con él a su estancia, con intención de aconsejarle, cómo se había de haber en su oficio.

Entrados, pues, en su aposento, cerró tras sí la puerta y hizo casi por fuerza que Sancho se sentase junto a él, y con reposada voz le dijo:

“…contra la ley del razonable discurso, te ves premiado de tus deseos. Otros cohechan, importunan, solicitan, madrugan, ruegan, porfían, y no alcanzan lo que pretenden, y llega otro y, sin saber cómo ni cómo no, se halla con el cargo y oficio que otros muchos pretendieron; y aquí entra y encaja bien el decir que hay buena y mala fortuna en las pretensiones. Tú, que…”, “…sin madrugar ni trasnochar y sin hacer diligencia alguna, con solo el aliento que te ha tocado de la andante caballería, sin más ni más te ves gobernador de una ínsula, como quien no dice nada. Todo esto digo, ¡oh Sancho!, para que no atribuyas a tus merecimientos la merced recibida, sino que des gracias al cielo, que dispone suavemente las cosas…”

“Primeramente, ¡oh hijo!, has de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada.

Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey, que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en tu tierra.

—Así es la verdad —respondió Sancho—, pero fue cuando muchacho; pero después, algo hombrecillo, gansos fueron los que guardé, que no puercos. Pero esto paréceme a mí que no hace al caso, que no todos los que gobiernan vienen de casta de reyes.

—Así es verdad —replicó don Quijote—, por lo cual los no de principios nobles deben acompañar la gravedad del cargo que ejercitan con una blanda suavidad que, guiada por la prudencia, los libre de la murmuración maliciosa, de quien no hay estado que se escape.

“Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores, porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte, y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio. Innumerables son aquellos que de baja estirpe nacidos, han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria; y desta verdad te pudiera traer tantos ejemplos, que te cansaran”.

“-Mira, Sancho: (…)  “Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos. Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia que las informaciones del rico.

-Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico como por entre los sollozos e importunidades del pobre.

-Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo…”

Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, serán luengos tus días, tu fama será eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible, casarás tus hijos como quisieres, títulos tendrán ellos y tus nietos, vivirás en paz y beneplácito de las gentes, y en los últimos pasos de la vida te alcanzará el de la muerte en vejez suave y madura, y cerrarán tus ojos las tiernas y delicadas manos de tus terceros netezuelos.

Esto que hasta aquí te he dicho son documentos que han de adornar tu alma; escucha ahora los que han de servir para adorno del cuerpo…”.

(Capitulo XLII De los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula, con otras cosas bien consideradas del libro “Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes, Publicación de la Real Academia Española, en la Edición de su IV Centenario).

La voluntad popular.- O como hacer las cosas bien.

PNR

Plutarco Elías Calles convoca el 4 de marzo de 1929 a la creación de un Instituto político que aglutine los caudillismos regionales y se convierta en un movimiento nacional de lucha por renovar la vida política de México y “…mejorar los destinos de la Patria…”, nace entonces el Partido Nacional Revolucionario que hasta el 30 de marzo de 1938 permaneciera con este nombre. En estos años es Gobernador de Hidalgo el Ing. Bartolomé Vargas Lugo del 1° de abril de 1929 al 31 de marzo de 1933; en los finales de su administración reitera el compromiso adquirido desde su toma de protesta como Gobernador cuando cita: “Traigo el noble propósito de ser justo con todos; no me considero factor de determinada facción política y por lo tanto estoy en condiciones de conceder la razón a quien la tenga, trátese de quien se tratare, ajustando todos mis actos a la ley y siendo severo con aquellos que olvidando sus deberes cometan abusos”. Y en plena efervescencia electoral por la publicación de la convocatoria para las convenciones de los actos preparatorios de las elecciones de los poderes federal emite su MANIFIESTO AL PUEBLO DEL ESTADO DE HIDALGO publicado el 18 de febrero de 1932; parte medular de este (Informe de Gobierno del Ing. Bartolomé Vargas Lugo, 31 de marzo de 1933):

 “Manifiesto: El Partido Nacional Revolucionario, con fecha 21 de enero próximo pasado, lanzó la convocatoria para Convenciones Municipales y Distritales a fin de reorganizar sus Comités Municipales y de Estado, actos preparatorios de las elecciones de Poderes Federales que se realizarán el primer domingo del próximo mes de julio.

Los términos en que está inspirada la convocatoria, hacen honor a nuestro Partido, ya que toda ella no significa más que la previsión del respeto al voto de las mayorías, eliminando de hecho la intervención de las autoridades en la formación de los comités que son como lo expresa la convocatoria, la célula constitutiva del Gran Organismo Nacional, y por lo mismo deberán ser la expresión de la voluntad de las mayorías revolucionarias. La misma convocatoria reclama de las autoridades de los Estados y de los Municipios, colocarse en un absoluto plano de respeto a la voluntad popular, dejando el completo libre juego de las opiniones no sólo de los miembros del Partido Nacional Revolucionario, sino también de sus contendientes.

Además, la convocatoria hace presente el artículo primero de los Estatutos de nuestro Partido, que ordena llevar a los puestos representativos a elementos que por su filiación, idoneidad y moralidad garanticen los postulados de la Revolución y las aspiraciones generales del país.

En una palabra, el Partido en esta ocasión, vuelve, una vez más, a tratar de resolver los problemas políticos con todo desinterés y alteza de miras, buscando con actos que son su mejor prestigio, como es el respeto a la voluntad popular en materia electoral, su más firme arraigo y el progreso y la paz orgánica de nuestro país.

Habiendo comenzado la agitación política en el Estado de Hidalgo toca a mí personalmente, como representante de su Gobierno, exponer sinceramente, con la autoridad que me dan mis antecedentes en nuestros problemas políticos locales, lo que pienso y lo que haré en esta ocasión, en que, si se consigue efectivamente el respeto a la voluntad popular, habremos constituido un verdadero Partido Nacional y fortalecido para siempre la era institucional. Por esta razón deseo manifestar al pueblo de Hidalgo, tener conocimiento de que algunos compañeros míos, que desean ser candidatos a diputados al Congreso de la Unión, toman mi nombre en su propaganda y aseguran contar con mi apoyo. Esto es inexacto; el único interés que yo abrigo, no es respecto a personas; recomiendo que en todos los actos preparatorios a las elecciones y en estas mismas, se convoque a todos los interesados y se respete la voluntad popular de las mayorías; recojo la recomendación de mi Partido de dejar en libre juego las opiniones y por lo tanto, desautorizo a las personas que dicen contar con el apoyo del Gobierno”.

“…Estimo que, para el bien de nuestro Estado, no deben invadirse esas atribuciones; por lo tanto el Gobierno debe dedicarse esencial y preferentemente a resolver sus problemas sociales y económicos. Hasta el presente lo hemos conseguido; Esta obra requiere mi atención personal constante; por esta causa, y estando además, íntimamente unida esta administración al Comité de Estado, deja a éste la absoluta responsabilidad de las próximas elecciones, advirtiendo expresa y terminantemente que me solidarizo con sus actos, pues tengo fe en que, como lo recomienda el Partido, velará por el respeto a la voluntad popular, el mejor sostén de la tranquilidad de México y en que encauzará a la opinión hacia designaciones que reúnan los requisitos de filiación revolucionaria, idoneidad y moralidad que garanticen los postulados de la Revolución y el progreso del país. Pachuca, 18 de febrero de 1932. El Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo. .

ING. BARTOLOME VARGAS LUGO.

Discurso de José Vasconcelos el 14 de mayo de 1921

Jose Vasconcelos

A continuación, compartimos un fragmento del discurso pronunciado por José Vasconcelos, el 14 de mayo de 1921, con motivo del festejo del día del maestro, donde alude a la misión del docente.

“Gobernémonos hasta donde es posible nosotros mismos, pero no haya entre nosotros quien reclame fuero, pues ni somos ni debemos ser casta aparte, sino unidades sociales ligadas íntimamente a la vida del conjunto, y obligadas más que ninguna otra a entender y adivinar las exigencias sociales, las corrientes de renovación, los anhelos de progreso. Soñar y realizar el sueño, eso es lo que debe hacer el maestro, si no quiere perder su influencia, si no quiere quedarse atrás, si no quiere que le ocurra lo que ya tan a menudo ocurre al profesor oficial: que por no estar alerta, por no comprender su verdadera misión, se ve suplantado por la escuela privada de carácter popular, por la escuela obrera, donde enseñan hombres que han aquilatado su doctrina con el contacto inmediato de los problemas de la vida

Estoy hablando de maestros, y no hago, no quiero hacer distinciones entre profesores de primeras letras y profesores normalistas y profesores universitarios, en esta época de revisión de valores, en la que es peligroso estar recordando categorías. La Universidad, ya hace tiempo que hizo su examen de conciencia; se sintió un poco inútil, y ha salido por esos campos y por esas calles un poco dudosa de si va a enseñar o de si va a aprender, resuelta, a pesar de todo, a prodigar con ambas manos la poca semilla que hay en sus arcas, deseosa, por lo menos, de mostrarse servicial, si acaso no puede portarse sabia. Y los profesores normalistas, la otra categoría que ha solido aislarse para mirar desde lo alto al maestro elemental, parece convencida también de que no bastan sus propósitos, de que son dudosas todas sus teorías pedagógicas, y de que toda sabia disertación palidece ante el esfuerzo del profesor elemental, del profesor honorario, del profesor de aldea, que junta a unos cuanto pobres, y sin más estímulo que el interior afán de transmitir la luz propia a la conciencia oscura, predica y enseña sin reservarse nada, por corto que sea su saber.

Iguales somos todos los maestros. Entre nosotros no hay categorías, sino diferencias, y cada aspecto concurre a su propósito, y todo se suma en armonía sublime.

Mas, sigo hablando de maestros, y os veo a vosotros, y lo que es todavía peor, me veo a mí mismo, y una irresistible y cruda sinceridad me obliga a dibujar una amarga sonrisa y a preguntarme: ¿Maestros de qué? ¿Qué es lo que sabemos nosotros para ser maestros? Uno que otro procedimiento útil, una que otra receta para que la vida del hombre no se confunda con la vida del bruto, pero de las grandes cuestiones fundamentales no sabemos nada; y así como dijo Tolstoi, que el hombre no puede constituirse en juez del hombre no puede ser el maestro del hombre. Sin embargo, es preciso que cada generación transmita su experiencia a la que siga, y que cada hombre ofrezca su ejemplo a los demás; de aquí que afirmamos que es legítimamente maestro el que trata de aprender y se empeña en mejorarse a sí mismo. Maestros son quienes se apresuran a dar sin reserva el buen consejo, el secreto recóndito, cuya conquista acaso ha costado dolor y esfuerzo. Uno que ya pasó por distintas pruebas y no ha perdido la esperanza de escalar los cielos, eso es un maestro. Si somos justos, si somos intransigentes con la maldad y enemigos jurados de la mentira; si a semejanza del Brand de Ibsen, borramos de nuestra conducta la palabra transacción, si no transigimos ni con la verdad a medias ni con la justicia incompleta, no con la fama usurpada, entonces seremos verdaderos y ejemplares maestros.

Así los necesita la patria y así tiene que darlos la revolución. Esta revolución, que produjo soldados más capaces y más enérgicos que los antiguos soldados que eran sostén del dictador, tiene que llegar a dar maestros mucho más sinceros, mucho más altos que los antiguos maestros que fueron halago y complacencia del déspota. La revolución es hija vuestra. El maestro de escuela, especialmente, se portó mejor que el maestro universitario, porque supo aliarse prontamente con los intereses de la justicia. De la clase vejada de los maestros primarios, salieron soldados y generales de la revolución y diputados y gobernadores y ministros del gobierno nuevo. Y si el campesino puso el vigor de sus brazos al servicio del progreso social, el maestro, en muchos casos, inspiró conciencia y orientó energías.

Nada tiene, pues, de raro, que hoy que la revolución de verdad ha triunfado, hoy que la justicia y el bien comienzan a abrirse paso, la nación vuelva los ojos a los maestros para pedirles que consoliden la obra a tan dura costa realizada, para pedirles que aseguren su provenir lisonjero.

Se necesita ser sordo de alma para no escuchar los clamores que se levantan del seno del pueblo, como si hubiese sonado, después del largo tormento, la hora de su destino. No es el sentir de un solo pueblo, sino el rumor del progreso de una raza entera lo que hoy conmueve las entrañas de nuestra patria. Igual efervescencia renovadora sacuda a toda la familia de habla española en el Continente, y un mismo soplo nos levanta, porque llegó la era que a cada raza es concedida para iluminar la historia con los milagros perpetuos de la potencia humana.

Cada uno de los hijos de esta raza, que ya sintió en el corazón el llamado celeste que por fin nos convoca a la dicha, espera de vosotros, maestros, la palabra que despierte su pujanza.
Cada uno de los hijos de México reclama de vosotros un par de dones sublimes: la habilidad para el trabajo que da el sustento, y la luz para el alma que ansía la gloria.”

 

 

“Presencia y movilización en las redes sociales”

redes-sociales

Hoy que las redes sociales se han adueñado del espacio que otrora, medios tradicionales nos aportaban información en un solo sentido, el receptor es también el emisor y sus opiniones trascienden e inciden en la vida pública de tal manera que están siendo factores de cambio.

 Como ejemplo de este cambio encontramos, en notas de agencias de prensa internacionales, que en los últimos años Colombia ha registrado un crecimiento exponencial en cuanto a la cantidad de usuarios que se encuentran registrados en las redes sociales. Redes como Facebook y Twitter son las que gozan de mayor popularidad entre los colombianos, a tal punto que en Facebook, Colombia ocupa el lugar número 14 a nivel mundial con más de 15 millones de usuarios, mientras que Bogotá es la novena ciudad del mundo con una cifra cercana a los 6.5 millones. En el caso de Twitter, la industria estima que cerca de 6 millones de colombianos usan el popular servicio que se ha convertido en el canal predilecto por medios de comunicación, en campañas políticas, denuncias, eventos, personajes de Gobierno y presencia de la sociedad civil entre otros. En buena medida estas redes sociales han sido el factor del cambio.

La razón de este comentario la encontramos en el libro “La comunicación y la movilización social en la construcción de bienes públicos” de José Bernardo Toro A. y .Martha C. Rodríguez G. publicado en Bogotá Colombia, que nos habla del porqué allá se han realizado una serie de cambios de tal tamaño comentados en redes sociales:

“Una movilización social, dice, ocurre cuando se logra afectar la vida cotidiana de la sociedad. “Colectivizar una propuesta de cambio es una de las mayores dificultades que tienen que resolver los políticos, los administradores públicos y los líderes. Aunque exista el conocimiento, la capacidad institucional y los recursos para hacer una reforma o introducir una innovación o un cambio social, sólo es posible hacer cambios en la sociedad a través de la convocación de la voluntad de los actores implicados; es decir, de las personas que puedan convertir en acciones y decisiones cotidianas los procesos y logros que requiere una reforma, innovación, proyecto, programa u obra (y en esto juegan un importante papel las redes sociales); pero no es suficiente que una reforma, innovación, proyecto o programa, esté bien diseñado y financiado. Es necesario, además, que sea bien comunicado, que movilice voluntades y deseos”.

“El secreto (la clave) para lograr una movilización exitosa es poder identificar el conjunto de <re-editores> que pueden movilizar y comprometer a las personas que se requieren para lograr los propósitos establecidos de movilización.

La movilización participada a nivel macro, no requiere que las personas estén físicamente juntas o se conozcan. Lo que se requiere es conocer y compartir el significado y la interpretación, es decir, poder tener certeza colectiva. Si cada uno de los actores involucrados en un propósito tiene la certeza de que muchas otras personas están haciendo lo mismo que él y buscando los mismos propósitos, el proceso se ha colectivizado.

¿Cómo se estructura una Movilización?

Primero: Formular un horizonte atractivo y deseable. Formular un “imaginario”. Un “imaginario” es una representación deseable y posible del futuro que queremos construir…”, “…no es suficiente que una reforma, programa o proyecto tenga objetivos y metas técnicamente formulados; es necesario reformular esos objetivos y metas en formas, lenguaje y símbolos que despierten la pasión y el deseo, es decir, convertirlos en imaginarios”.

Segundo: Cuando se formula o se propone un horizonte de cambio atractivo (un imaginario), muchas personas están dispuestas a participar en el propósito del cambio si se les resuelve la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo participar yo, en lo que hago todos los días?, es decir, ¿qué tengo que entender (comprensiones), qué debo hacer (actuaciones), con qué puedo actuar y/o participar (instrumentos) y qué decisiones debo tomar?

Tercero: Colectivizar la acción. La colectivización significa poder tener certeza colectiva: saber que lo que yo hago y decido, en mi campo de acción y trabajo, está siendo hecho y decidido por muchos otros, por las mismas razones y sentidos. Esto es lo que le da estabilidad a la movilización y puede convertirla en un proceso de cambio.

La colectivización requiere convocatoria.

La convocación a un imaginario social es el primer paso hacia la creación de un interés colectivo; hacia la creación de certezas compartidas. (Aquí de nuevo la importancia de las redes sociales). Por ser toda movilización una convocación de voluntades, la comunicación que le es propia debe ser de la misma naturaleza. La convocatoria debe surgir de la naturaleza y forma del imaginario y de los propósitos que propone la comunicación y no solo de la presencia en otros medios que por voluntad unilateral se proyecta…”.

Oficio Político

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Este título nos lleva a preguntarnos ¿Qué es la política?, ¿Quién es político y quién no lo es? ¿Qué diferencia hay entre el político y el no político? Y otras cuestiones que giran en este entorno, ¿Por qué el ser técnico no se puede ser político?

En el libro del Fondo de Cultura Económica “Así lo recuerdo”, anecdotario de  la cultura política en México de Luis Marcelino Farías encontramos algunas luces al respecto:

“Al que le gusta la política estudia leyes para estar en aptitud de participar, hora que hay la carrera de ciencias políticas, también entran allí. A veces salen teóricos y no sirven. Se sienten políticos porque tienen un título. Pero el título de político lo da la vida, nada más. Puede ser político tanto un economista como un abogado; también pude serlo una persona sin carrera Un político tiene que poseer conocimiento de la vida, el conocimiento de las gentes, percibir quién sirve y quién no para qué puesto, para qué cargo y sobre todo para qué”.

“Un político se cala en la vida real; el político es el que hace política. El político teórico o el que cree ser político podrá ser consultor, podrá ser analista o lo que sea pero no es político. No se estudia para político; no obstante, la política abarca todas las ramas del saber.

“Hay que ser filósofo -decía Platón- para ser político.” Bueno, sí, en cierta medida; pero hay que ser agudo y sentir las cosas, sentir al pueblo y sentir lo que viene. El político es el gran visionario, el que ve el mañana, lo que va a acontecer y lo que puede acontecer. Un político fue Gustavo Díaz Ordaz, que me dijo el 8 de septiembre de 1964 lo que iba a pasar en octubre del 68. Un político es así, él hace política y ve el futuro, tiene atisbos del futuro. Puede por tanto provenir de cualquier actividad. Puede ser un militar. Ha habido militares que son a la vez excelentes políticos: Cárdenas, Calles, grandes políticos. Calles sobre todo era militar. Bueno, era maestro de escuela, se hizo militar, porque no era militar de carrera. Hay militares de carrera que sí resultan ser buenos políticos y hay abogados que resultan buenos políticos. Pero pues eso es una casualidad”.

“…la política consiste en mover voluntades, en mover gentes. En la política y en la administración pública como su parte complementaria. Lo fundamental es mover voluntades: eso es ser político, no hacer creer que sus decisiones mueven esas voluntades

Se hace obra si hay con qué, si no, no. Hay aspectos muy gratos de la política; por ejemplo, el ser dispensador de bienes es de los más satisfactorios; lo haces con dinero ajeno. Ése es el aspecto grato. Pero lo ingrato surge cuando no hay dinero y hay que hacer cosas, hay que mover voluntades, mover aquí, mover allá.

“Todo lo social afecta a lo político. Todo problema que exista en el seno de la sociedad afecta lo político, desemboca en la política. A la política le corresponde buscar una solución. El político tiene que buscar la solución; él utiliza a los técnicos como orientadores nada más, como amanuenses, si se quiere. Pero el político es el que tiene que tomar la decisión. Eso es lo que sucede, porque el político sabe que no tiene la verdad siempre, el político sabe oír, juzga, se informa y decide”.

“Esto viene a propósito de que se dice que hoy no hay políticos. Es que hacen las cosas distintas a como las hacíamos nosotros, más bien creen hacerlas distintas, pero lo que subyace es que ya no hay políticos, eso es todo”.

*Grabado de Guadalupe Posada