“La flamante PETROMEX”

FullSizeRender (5)Para este 18 de marzo y la Conmemoración de la Expropiación Petrolera. Del libro “Defendámonos” de Ignacio Muñóz*

“La flamante PETROMEX”

Antes de que el petróleo fuera nuestro

“Por los años de 1925 a 26 el general Álvaro Obregón, cuya visión comercial es indiscutible, pensó en la necesidad de crear una organización que explotara el negocio de transportes en la Capital y el del petróleo en toda la República, contando con el apoyo decidido de la Federación.

Valiéndose de los buenos oficios del licenciado Gumaro Villalobos, formo aquella agrupación incluyendo en ella los numerosos elementos que formaban las diferentes agrupaciones sindicales de choferes que controlaban las líneas de camiones en esta Capital.

La idea era dar a esa agrupación el carácter de una cooperativa para beneficio directo de los choferes y sus ayudantes, convirtiéndolos más tarde en propietarios de los vehículos que manejaban.

Pero sucedió que por extrañas y tortuosas maniobras. e! licenciado Villalobos fue descartado y la agrupación vino a caer en manos de un grupo de ambiciosos, que formando el llamado “Banco de Transportes” lograron en pocos años eliminar a los infelices choferes adueñándose de casi todos los: camiones que ,prestan servicios de comunicaciones en esta metrópoli.

Un verdadero monopolio disfrazado de desinteresado movimiento proletario, se escondió en las obscuras combinaciones de dicho banco que apartándose aún de los más elementales principios de patriotismo, después de amasar varios millones con el monopolio verificado por ellos, llegaron a la audacia de convertirse en los representantes de compañías petroleras americanas como la “Red Crown” de California, olvidando, con una yankofilia censurable, el verdadero propósito que guió al Gral. Obregón cuando bajo su se iniciara la organización a la que venimos refiriéndonos.

El Banco de Transportes no vacilaba en traer la gasolina de los Estados Unidos para competir con el producto similar de México.

¡El pochismo desarrollado hasta su máxima expresión y puesto al servicio del capitalismo yankee aún para establecer competencias difíciles para la economía nacional!

¡La torpeza llevada hasta lo increíble por hombres cuyo mercantilismo llega hasta el grado de traer gasolina: extranjera a Méxi.co, verdadero país de fama universal como productor de dicho combustible!

Torcidas las intenciones del plan inicial en la forma que ya vimos, el gobierno volvió a pensar en la necesidad de crear un organismo que explotara la producción petrolera de los terrenos nacionales, con el apoyo oficial. Entonces surgió la “Petromex”.

Todo género de facilidades fueron otorgadas a esta nueva empresa que en poco tiempo suscribió un fuerte capital recibiendo, como aportación del gobierno cuantiosos terrenos con pozos petroleros perforados y muchos de ellos en producción.

Al frente de “Petromex” ‘desfilaron, políticos conocidos siendo éste el error capital y frecuente que ha dado al traste con cualquier intento noble y patriótico.

El Lic. Villa Michel pasó por ahí sin dejar naturalmente la huella de una obra encomiable, y después el Ingeniero Dn. Pascual Ortiz Rubio que fuera Presidente de]a República y que apoyara nuestra primera .”Exposición Viajera de Productos Nacionales” expidiendo calurosas recomendaciones a nombre del que esto escribe, bajo la presión de quién sabe qué extrañas influencia llegó a derribar de un solo golpe toda la obra elaborada acuciosamente por el gobierno para independizar a la producción petrolera de la extranjera explotación.

En efecto. La “Petromex” celebró un contrato con un judío llamado Sam Katz, para que este individuo, con el carácter de concesionario, verificara la explotación de los terrenos petroleros nacionales. Y por ese bochornoso contrato ultraleonino y fuera de toda equidad comercial, Sam Katz, el judío de que se trata, obtenía nada menos que el setenta por ciento de la producción total del petróleo extraído de los terrenos nacionales, dejando a la “Petromex”, casi a guisa, de bocado miserable el treinta por ciento de de la citada producción.

¿De qué sirve -nos hemos preguntado- cualquier esfuerzo desarrollado en beneficio del país y en pro de la nacionalización de nuestras riquezas, si cualquier funcionario miope es capaz, por ingenuidad, aún de comprometer la Soberanía.Nacional poniendo en manos de un judío sin patria ni bandera, un filón tan rico tal como la explotación del petróleo.

¡Queremos creer en la falta de malicia del St., Ortiz Rubio, porque si así no fuera se haría necesario considerarlo como un como traidor!”

*Nota: Ysla Campbell y María Rivera en su libro “Textos para la literatura Chihuahuense” tomo V publicado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez nos dice de Ignacio Muñoz que fue un conspirador Constitucionalista, participó en la Guerra contra el Gobierno Norteamericano, participó en “Plán de San Diego; y con una mirada subterránea de la historia fue también cronista de hechos inusitados de la Revolución, que pocos escritores de la época recogieron Sus publicaciones se dan en los años 20/30 del siglo pasado, “La verdad sobre los gringos”, La Hidra Roja”, “Ídolos de Barro” y “Defendámonos” cuyo apartado “ “La Flamante Petro-Mex” pag. 59, reproducimos, así como la portada original del libro.

Anuncios

Un comentario en ““La flamante PETROMEX”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s